miércoles, 22 de diciembre de 2010

No le ponga barreras al amor



La mayor lección que nos dan los niños quizá sea la de comunicarse con el corazón. Cuando eran pequeñas, mis hijas tenían un pez dorado al que le llamaban Golfy. Nunca se cansaban de verlo nadar y me mostraban cómo éste les lanzaba besos con la boquita fruncida.
Adoraban a Golfy y él era el primero al que ellas saludaban al llegar del colegio y, con frecuencia, oí que les contaban hasta sus secretos.
Un sábado me preguntaron: -¿Duermen así los peces? Consternada vi que Golfy yacía de costado en el fondo de la pecera. Mis hijas lloraron tanto en mis brazos que deseé que no lo hubiesen querido tan intensamente. Pero pronto, se enjugaron las lágrimas y me dijeron: -Por lo menos, lo tuvimos por algún tiempo. En sus ojos vi la belleza y la madurez que surgen por haber amado con todo el corazón.
Aprendí a no huir del amor por temor a ser lastimada. Su corazón me reveló en ese instante que el gozo del amor es más grande que el dolor que causa cualquier herida sentimental.
¡No le ponga barreras al amor! Vale la pena correr cualquier riesgo. Los niños nos enseñan también el amor incondicional. Cuando una de mis hijas derramó aceite en mi sofá color beige, le espeté una andanada de regaños. Más tarde reconocí: -Fue un accidente , y sé que hice mal en gritarte.
-No te preocupes, mamá, respondió, abrazándome: -Yo te quiero cuando eres buena y también cuando eres mala.
La lección de ese momento se me grabó para siempre. Nuestro amor es más profundo cuando amamos con la plena e indiscriminada compasión de un niño.
"No vemos bien, sino con el corazón" , escribe Antoine de Saint Exsupéry en el Principito. Los niños sobresalen en esta visión del corazón. A veces, los adultos necesitamos que los niños nos muestren cosas que ya no podemos ver, porque somos demasiado listos. En su actitud abierta hacia la vida, nos recuerdan todo aquello que es en verdad importante.

3 amigos me acompañan:

Juan dijo...

El amor de los niños hacia su mamá es incondicional, hasta cuando ella se porta mal. Ellos tienen una inteligencia natural por lo que comprenden muchas veces las actuaciones incomprensibles de los padres.
Me gustó mucho tu entrada, hay una buena enseñanza y unas anécdotas graciosas que me han hecho sonreír.
Un abrazo fuerte acompañado con muchos besitos.
Juan Antonio

Silvia dijo...

AMIGA: ME ENCANTO TU RELATO LLENO DE COSAS PARA TENER EN CUENTA..EL AMOR VALE SIEMPRE ...ES PREFERIBLE SUFRIR POR AMOR A NO HABER AMADO NUNCA,,ME ENCANTO TU FRASE "NO LE PONGA BARRERAS AL AMOR"
BESITOS ATUS HIJAS.
CUIDATE BESOTES
SILVIA CLOUD

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Marysol.

Hay amores incondicionales y eternos.

Mil gracias por tu presencia y amistad, felices Fiestas Navideñas en paz y unión familiar.

Abrazos.